Ir al contenido principal

Tamo en vivo

¡Qué bueno verte! Te quería contar que empiezo este "blog" para contarte mis aventuras, momentos vergonzosos (los que se pueden compartir) y aprendizajes en esta nueva etapa de mi vida viviendo en Querétaro, México.

Luego de 24 horas de viajes, esperas, aeropuertos, buses y uber, llegué poco antes del amanecer a esta ciudad repleta de luces. Luces que me adelantan el volumen de personas que están en la vuelta, luces que prometen revelarme misterios y crecimiento con todo lo que eso conlleva.

Miro mi reloj y efectivamente, tenemos 3 horas de diferencia con Uruguay, así que no solo estoy lejos de casa, sino que en otro tiempo, viviendo mi realidad a más de 3 horas de lo que un día fue mi vida.

No estoy pensando en lo que de hecho está pasando por allá, de momento remito mi corazón y mente a estar presente aquí y ahora. Para mi sorpresa, lo logro. No sé cuánto me irá a durar esa sensación fantástica.

Luego de avisar a mis seres queridos que "llegué bien" como toda buena amiga que espera pendiente, como toda madre que espera despierta, supe en ese micro momento que les regalé un alivio a sus corazones y ahora me tocaba nada más que a mí misma encargarme de los sentimientos que no se dejaban ver hasta el momento.

Me acosté jurando que iba a descansar, pero no pude dormir mucho, me desperté a la hora que mi cuerpo solía despertarme y lo único en que podía pensar era CO-MI-DA.

Afortunadamente no tuve que trabajar ese día, me sentía medía atolondrada por las horas de viaje que no dormí, por llegar y tener sueño a horas en que la gente está activa y claro, por estar muriéndome de ganas de hacerme unos huevos revueltos, unos panqueques, tostadas  y un cafecito con leche Conaprole. Si, a veces puedo comer pila en la mañana, pero es que el desayuno me inyecta de la energía que necesitaré para sostenerme hasta el almuerzo, o por qué no otra colación que quiera tomar lugar.

Y no, no tenía ni ganas ni fuerzas pero al fin comí y ya todo se sentía bien. No necesitaba nada más, por lo menos por ahora.

Dormir lejos de quien comparte mi cama todas las noches se sintió raro, pero no tanto, porque me convencí que no sería por mucho así que todavía no podía como quien dice "extrañar".  Las últimas noches en el Pinar (Narpi para los de la zona) me tocó o bien dormir sola o bien compartir cama con mi mejor compañera de siestas de siempre, Mamá.

Mi 2 está trabajando hasta tarde, trabajando porque quiere estar acá, compartiendo todo esto conmigo, apoyándome como pueda en lo que venga, o eso espero de momento.

Estos primeros 3 días han sido de descubrimiento, la adaptación recién empieza y arranca fuerte con lo básico: la COMIDA, sí, me encanta comer y qué se yo, no comer lo que uno acostumbra usualmente es de los primeros impactos, pero si a eso le sumamos que no vine a un lugar donde a todo le llaman de otra forma es digamos... tener que pensar 5 veces antes de llevar algo a la boca.

Vaya que no solo "pique" (todavía no llegué a "enchilarme") pero que también me pueda dar alergia. Así que tengo que cuidarme con todo, ponele. Lo bueno es que por el camino me vengo encontrando con gente super amable y eso, eso vale oro en un país donde sos extranjero.

Aunque no te confíes cuando un mexicano te dice que no pica, porque ellos tienen acostumbrado no solo el paladar sino el metabolismo para lidiar con todo lo que la comida pueda causarles.

Mi primer experiencia gastronómica fueron las "gorditas". Irónico es verdad dados mis complejos con mi peso de tiempos memorables, puedo decir que me comí dos "gorditas" sin lo que aparentemente pica, pero con algo así como un chimicurri que tampoco tengo integrado lo que sabe y como hace sentir a la lengua al degustarlo.

Comida típica mexicana: gorditas

Fueron "gorditas" que comimos en un shopping, no las callejeras, esas me dijeron que son más ricas. Inicialmente la idea era comer sushi, pero como no estaba abierto (acá se descansa del trabajo 2horas, de las 14 a las 16) pintó comer un par antes de almorzar para ir tranquilizando a la fiera.

Sabrosas, masita un poco dura de maiz o trigo, pero rica, rica, fresquita con jitomate (tomate rojo), lechuga y ya no recuerdo qué más. Lo sabroso lo hace el relleno que puede contener frijoles, o sea porotos re cocindos blanditos, blanditos, chicharrón, queso, carne picada, cebolla, entre otras cosas.

Dos gorditas salieron 60MXN, o sea 100 pesos uruguayos, un boleto para lo llenadoras que son. Luego caminamos hasta un gimnasio para ver la info de actividades que ofrecen y costos, la verdad impresionante la cantidad de gimnasios que hay en la vuelta, este tiene de todo, como piscina, telas, pole dance, boxeo y MMA, yoga entre los que me llamaron la atención.

Mucho que probar, pero antes que nada, a ponerme en forma, la vida es un desafío constante, así que tengo que estar preparada, sé que me puedo sentir mejor al dejar de lado mis hábitos sedentarios, así que inscripción realizada, primer clase Yoga "básico" decían.

Pinche profesora, me vió sudar la gota gorda, torcerme toda y no me corrigió ni una postura, pero bueno, a mi ritmo pude completar la clase. Me estrallaron todos los huesos y recordé que habían músculos en las partes más fofinhas de mi cuerpo latino.

Ya no sabía si estaba en Yoga o ritmos por como me temblaba todo.
Foda-se, me sentí genial después que terminó la actividad, obviamente, el martes estoy ahí de nuevo, con otro profe aparentemente, a ver qué talco.


Perdón, me re colgué, al final SI comimos sushi el primer día, algunas pocas veces comí en Montevideo, pero el de acá, las piezas no solo eran enormes, sino que me sentí así... SEN-SA-CIO-NAL. 


Ya pasé una hora en la compu del hotel, así que mejor me pelo a seguir descubriendo sensaciones, al 
final hoy es sábado, mi primer sábado en la ciudad, y aunque ya sean las 12pm, y ahi las 15hs todavía no tengo hambre porque desayuné temprano, así que con el corazón abierto, la pancita llena, me lanzo a volar.

Espero que estés bien, nos vemos pronto...

Si querés dejá tus comentarios abajo que a mi corazón le vienen bárbaros para el combustible contra bajones. Cuidate y recordá que te recuerdo con una sonrisa y que probablemente nos veamos para las fiestas. 

#PartiuQueretaro





Comentarios

  1. Que grande Anita! Por aca el Casu!
    Desde ahora sigo tus aventuras mexicanas 😁

    ResponderEliminar
  2. Que lindo amor!! Como siempre una habilidad única para las letras, espero verte pronto (no solo por videollamada).

    ResponderEliminar
  3. Felicitaciones! Estamos junto a ti!! Éxitos! ! 😘

    ResponderEliminar
  4. Excelente Anita! Muchos éxitos. Que bien esa primera clase de yoga:)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. gracias hermosa, espero que hayas pasado lindo tu cumple! Abrazote enorme :)

      Eliminar
  5. Estupendo anita!! Que bueno saber de ti y de tus aventura por esos lares. Mucho éxito y siempre para adelante. Nos vemos en breve. Besote!!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mala mía

¿Cómo estás, che? ¿Todo bien? Espero que sí. Antes que nada disculparme contigo porque te perdí de vista, han pasado muchas cosas. No espero ponerme a tiro pero tengo tanto que contarte. Me encantaría saber que seguís ahí pendiente de mis aventuras, que me estás acompañando aunque sea a la distancia. Ay amigx, la última vez que hablamos te conté algunas cosas, pero hoy, hoy necesito contarte otras tantas. Viví una experiencia inolvidable, volé en globo aerostático. Pasé la noche conversando antes de ello, reviviendo mil momentos en mi cabeza, amor, desilusión y caí en cuenta que tenía las emociones a flor de piel por varios motivos. Ese día que volé, que estuve flotando en el aire llena de ilusión (porque sabes que me encanta volar y no le temo a las alturas), ese día amigx fue el 17 de noviembre. Y no tenés por qué saber si significa para mi esa fecha, pero ahora te vas a enterar. Ese día, nació mi papá hace más de 50 años atrás y hoy, hoy sentí que al volar, de algu...